Bagdad Cafe

Empecé el fin de semana con una misión, tenía que ver Bagdad Café. Mi profe de inglés, sudafricana de nacimiento, ciudadana del mundo por convicción, residente en la Garriga Town (que dices tú, entre New York, London y no sé dónde más sitios ha vivido tenía que quedarse con el Vallès? Curiosa decisión…) En fin, que me puso deberes. Bagdad Café.


No tenía que verla en inglés, no era necesario, nuestras clases consisten en hablar en inglés, así que cualquier tema es bueno, mientras sea en inglés. Pero la peli la podía ver en lengua cervantina (que conste que verla podría verla en inglés, entenderla… more less than more, I try, I promise you, but my English is sad and really bad…)

So… Bagdad Café.


Los primeros segundos te preguntas, “donde me he metido?” El color cobrizo secuestra la película entera, desde el minuto cero. Un desierto cobrizo. Súmale dos estrambóticos personajes de nacionalidad alemana (que ya me dirás tu que hacen dos alemanes estrambóticos en un desierto…), música regional de bavaria (toma ya!), y un termo de café (un termo con una extraña vida propia). Podrías abandonar.


No abandones.


2 minutos y 45 segundos después empieza a sonar la dulce y sinuosa voz de Jevetta Steele y la maravillosa “Calling you”, y a partir de aquí…

Te atrapan, sin darte cuenta. Te atrapan. La mujer negra llamada Brenda, Salomo, su hijo, un chico que se pasa el día tocando a Bach, un escenógrafo de Hollywood (un Jack Palace portentoso), la chica que hace tatuajes,  y Jasmin claro, la estrambótica mujer alemana del principio.


Una sucesión de imágenes cobrizas. Van pasando los minutos y no parece que ocurra nada, simplemente, van pasando los minutos. Las notas de una armónica, camiones cruzando la carretera, gritos, silencios, algunos trucos de magia, y las constantes notas de “calling you” con un irrefrenable efecto hipnótico…


Y a medida que Jasmin se desnuda y se suelta el pelo (y lo digo literalmente), afloran un sinfín de sentimientos, los suyos, y los sentimientos de todo el universo de personajes que la rodean.


Y más o menos, con aparente menos que más, aunque mucho más que menos… Fin.


PD2. Pongo la etiqueta de recomendación porque os recomiendo encarecidamente que veáis esta película.


PD3. No tengo ni la menor idea de que criterio sigo a la hora de escribir entradas en este blog... 





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